SONIA Y MARCO, EJEMPLOS DE LA VOCACIÓN PARA ENSEÑAR

Sonia Esquivel Rivas es maestra de preescolar en Luis Moya, emplea hasta cuatro horas y media diarias en trasladarse a la escuela y de regreso a casa
Marco Antonio Lozano Vargas, imparte clases en silla de ruedas a estudiantes de segundo grado en una primaria del municipio de Pinos

Zacatecas, Zac.- Sonia Esquivel Rivas y Marco Antonio Lozano Vargas son docentes en escuelas de los municipios de Luis Moya y Pinos, respectivamente, cuya vocación por la enseñanza los coloca como ejemplos de la dedicación que las y los maestros demuestran día a día al bienestar de la niñez zacatecana.

Entre la riqueza y los perfiles formativos y profesionales del gremio magisterial de la entidad, hay un común denominador: la mayoría de quienes están frente a un grupo dejan su corazón en las aulas, porque su formación y el trabajo diario está basado en el esfuerzo y la dedicación.

La labor de Sonia y Marco da cuenta de que es posible combinar este amor por la enseñanza y la permanente revalorización y aprendizaje del ámbito laboral.

La distancia no detiene la ilusión por educar

En el único preescolar de Noria de Molinos, en Luis Moya, la maestra juega con su grupo a la lotería de abarrotes. La actividad consiste en que las y los alumnos identifiquen monedas de juguete y abarrotes, a fin de que aprendan cuántas y cuáles monedas necesitan para pagar cada uno de los artículos.

El ejercicio que fue preparado por la maestra Sonia Esquivel Rivas desde hace días en horario extraescolar. Implicó recortar y pegar artículos, comprar monedas de plástico y realizar la planeación pedagógica. Por tratarse de una escuela unitaria, una misma persona cumple funciones de docente, directora y administrativa.

Las clases inician diariamente a las 9 de la mañana, sin embargo, la maestra debe levantarse a las 5:40 porque aborda el primer autobús que sale de su comunidad, Felipe Berriozabal, en Ciudad Cuauhtémoc, rumbo a Ojocaliente. Ahí toma otro autobús hasta Noria de Molinos. De regreso es la misma ruta. En promedio, diariamente este trayecto le representa hasta cuatro horas y media.

Para Sonia, quien tiene cuatro años como docente, esta situación no representa ni siquiera un contratiempo; su formación en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), campus Zacatecas, la hizo valorar el esfuerzo.

Trabajaba entre semana como asistente educativo en una guardería de la Secretaría de Desarrollo Social y estudiaba los fines de semana en la modalidad semiescolarizado, lo que me permitió pagar mis estudios, refiere con satisfacción.

Ahora su filosofía laboral es: educar con el corazón; enseñar el alfabeto, pero también escuchar a los alumnos y conocer sus problemas para saber cómo ayudarlos.

Enseñar a conjugar la inclusión y la vida productiva

Marco Antonio Lozano Vargas, tiene 27 años y cuatro como profesor de primaria, en ese tiempo ha estado en escuelas en Loreto, Villa Hidalgo y, ahora, en el municipio de Pinos, en la escuela Francisco García Salinas, ubicada en la cabecera municipal.

Todos los días ingresa al salón de clases en silla de ruedas, en donde un puñado de alumnos lo reciben con afecto.

Marco inició su vida laboral en el taller mecánico de su padre. Después, por situaciones familiares, se hizo cargo de los gastos del hogar con lo que ganaba como despachador de gasolina.

En 2010, un accidente automovilístico lo dejó en una silla de ruedas. De este hecho, el joven sacó fortaleza para seguir superándose. Consiguió trabajo en una refaccionaria a la que acudía de lunes a viernes, los fines de semana estudiaba en la escuela semiescolarizada de Loreto: quería ser maestro.

El concurso de oposición a la educación básica le abrió la puerta al sistema educativo. Y planea convertirse en supervisor porque está convencido de que hay mejoras para las escuelas que pueden lograrse desde ese puesto. Es donde se tiene mayor posibilidad de incidir para cambiarlas, dice.

Marco refiere que le ha costado mucho alcanzar su sueño debido a la discriminación que viven las personas con discapacidad, sin embargo, eso no lo ha detenido.

Su historia de vida le ayudó a ganar el Premio de la Juventud, en la categoría Discapacidad e integración. Actualmente, es la imagen de la campaña publicitaria que realiza el Instituto para la Atención e Inclusión de las Personas con Discapacidad del Gobierno del Zacatecas.